Voces del Virreynato

La música novohispana surgida al posterior encuentro de las dos culturas, donde los monjes de las cuatro regiones espirituales enseñaban el canto del órgano y el canto llano para la evangelización y dentro de los talleres de oficios que enseñaban a la población el arte de la laudería o construcción de instrumentos. Por otra parte, los soldados no se encontraban alejados de todo esto, ya que en los inventarios se hallaban instrumentos como: vihuelas, rabales y flautas. Todo lo anterior sumado a la predisposición de los indígenas ala música y la danza, absorbieron la concepción musical de occidente y tradujo a su realidad dando como resultado el inicio de la producción musical novohispana.
La incursión al virreinato de la nueva España para un peninsular no era cosa sencilla, debía de pasar una serie de pruebas, entre las que destacaban el demostrar ser cristiano viejo (no converso) y aprobar que la profesión u oficio que practicaba sería benéfico para el nuevo reino, también dentro de las personas que realizaban estas pruebas estaban los maestros de capilla. De los maestros de capilla que llegaron a trabajar, se encuentra Gaspar Fernández, Hernando Franco, Juan Gutiérrez de Padilla, Ignacio Jerusalén y Stella (este último amigo de Leopold Mozart). La educación musical de la iglesia dio músicos pródigos como Manuel de Soumaya y Juan Matías por lo tanto la producción musical se debía a los maestros de capilla que trabajaban en las catedrales de Oaxaca, Ciudad de México, Puebla, Tlaxcala y Morelia.
La temática dentro de las obras musicales en la Nueva España tuvieron un corte religioso, pocas son las obras profundas que han sobrevivido a nuestros días como el llamado manuscrito “Sutro” y los libros de guitarra de Santiago de Murcia. Ingeniosamente los compositores usaban danzas populares para que pudiesen ser escuchadas en la iglesia y recibían el nombre de “a lo divino”, tal es el ejemplo de las jácaras y villanos.
Etiquetas: Barroco, Cultura, Entretenimiento, Música




